Fotógrafo documental y editorial con más de treinta años de experiencia. La relación con la imagen se forjó desde la infancia, observando el mundo desde la bicicleta del padre. De esa herencia nació la convicción de que mirar es una forma de comprender y que cada instante merece ser preservado antes de desaparecer.
Con los años, la fotografía se convirtió en una manera de habitar el presente. El trabajo se desarrolla desde la observación tranquila, el respeto y la discreción, buscando registrar procesos humanos, gestos cotidianos y relatos que revelan lo auténtico de cada historia. Documentar lo real, con profundidad y honestidad, constituye el propósito central.
Se concibe la fotografía como memoria y como puente entre lo que se es hoy y lo que algún día se recordará. Por ello, el trabajo se basa en la confianza, la colaboración y la atención personalizada, entendiendo cada proyecto como un encuentro entre miradas.
«Ver es mirar», no basta con observar; hay que detenerse, percibir y comprender. Cada imagen es un instante detenido, una huella del tiempo vivido.